La cápsula del tiempo es un sofisticado aparato inventado por el profesor Franziskus para concursar en una prestigiosa feria de Murmansk, al Nordeste de Rusia.
Además de la butaca donde se sienta el crononauta, hay tres monitores: uno muestra el globo terráqueo en movimiento; el otro, el calendario de los años para retroceder en el tiempo; y uno más pequeño, el sitio adonde se dirige.